Cientos de daneses se reunieron el sábado frente a la Embajada de Estados Unidos en Copenhague para apoyar a los veteranos de guerra. La manifestación fue una respuesta a los comentarios del presidente Donald Trump, quien afirmó que los aliados europeos permanecieron "lejos de la primera línea" en la guerra de Afganistán. Los veteranos se sintieron insultados por estas declaraciones, que consideraron una falta de respeto hacia su servicio.
Dinamarca fue un aliado clave en la coalición liderada por Washington. A pesar de tener una población inferior al dos por ciento de la de Estados Unidos, el país participó activamente en la misión. Dinamarca perdió a 44 soldados durante el conflicto, una cifra proporcionalmente similar a la de las bajas estadounidenses.
La tensión diplomática se ha visto agravada por incidentes anteriores. Trump ya había provocado la ira de la opinión pública danesa al exigir la anexión de Groenlandia, un territorio semiautónomo del Reino de Dinamarca. Estas acciones han puesto a prueba la relación entre los dos aliados históricos.