El diagnóstico de cáncer aumenta la probabilidad de delitos en un 14%

Un nuevo estudio en Dinamarca ha revelado una conexión asombrosa: un diagnóstico de cáncer aumenta la probabilidad de cometer un delito en un 14%. Los investigadores descubrieron que la dificultad financiera y el shock psicológico de un diagnóstico incurable empujan a las personas, incluso las que tienen antecedentes limpios, a infringir la ley, ya que la amenaza de un castigo futuro pierde su significado.


El diagnóstico de cáncer aumenta la probabilidad de delitos en un 14%

Según un nuevo estudio publicado en la 'Revista Económica Americana: Economía Aplicada', un diagnóstico de cáncer aumenta la probabilidad de cometer un crimen en aproximadamente un 14%. Los investigadores analizaron un conjunto de datos masivo de Dinamarca, que cubre a todos sus residentes, con un enfoque en 368.317 personas diagnosticadas con cáncer entre 1980 y 2018. En el año inmediatamente siguiente al diagnóstico, la tasa de criminalidad entre los pacientes disminuye ligeramente. Sin embargo, unos dos años después, a medida que la conmoción física inicial disminuye, la probabilidad de cometer un crimen alcanza niveles sin precedentes. El estudio encontró evidencia de que 'los pacientes con cáncer enfrentan un castigo esperado menor debido a una reducida probabilidad de supervivencia'. Aunque esto puede parecer contrario a la lógica, los investigadores ven esta variable como una señal de auxilio, no como su causa. Este fenómeno apunta a la fragilidad de nuestro compromiso con el contrato social cuando enfrentamos una muerte inminente debido a la enfermedad y a una atención sanitaria inadecuada que creemos merecer. Si bien la tensión financiera causada por la enfermedad juega un papel, los datos mostraron un aumento relativo del 38% en crímenes no económicos, incluidos los violentos, en comparación con un aumento del 14% en crímenes económicos. Esto sugiere un mecanismo psicológico más siniestro en juego: la probabilidad de supervivencia. El sistema de justicia se basa en la amenaza de un castigo futuro para disuadir el crimen. Si una persona no espera un futuro, esta amenaza pierde su impacto. El estudio encontró que el cáncer empuja a personas con antecedentes penales limpios a cometer crímenes por primera vez. Para entender las razones, se debe mirar el crimen desde la perspectiva del 'criminal racional', una teoría popularizada por los economistas Gary Becker e Isaac Ehrlich en las décadas de 1960 y 1970. Esta teoría postula que los delincuentes no son necesariamente personas 'malas', sino actores racionales que equilibran las ganancias potenciales de un crimen contra la probabilidad de ser atrapados y la severidad del castigo. Una conmoción de salud grave altera todas las variables en esta ecuación.